domingo 2 de agosto de 2009

COMO UN GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO






Decia Holden Caulfield, el protagonista del libro de J.D.Salinger, que lo unico que le apetecia hacer en su vida era ser como un guardián que protegiera a lo niños que juegan entre el centeno, protegerles de caer al abismo que se encuentra tras su campo de juego, que a él le gustaria ser, El guardián entre el centeno.

Acabo de regresar de un campamento de verano, donde uno puede llegar a sentirse como ese guardián, en donde el centeno es la excelencia del paisaje, los rios, las montañas.., y el abismo es la droga, las familias desestructuradas, la marginación. Y asi en esos dias de campamento, los niños juegan felices, olvidando esas carencias de su dia a dia, esos abismos a los que se asoma su niñez, su adolescencia.

Muchos de ellos viven situaciones desesperanzadoras, que quebrantan su infancia, que hace peligrar su propio futuro. Pero durante estos dias lo que importa es el momento de subir a la cumbre, de dormirse intentando contar las estrellas, de escuchar los susurros del rio.

Y ahi, entre esas espigas de centeno soy feliz, por que creo que no hay labor mas hermosa, que permitir que los niños, sigan siendo niños.